martes, 18 de enero de 2022

Hijo voyeur inicios

 Soy de una familia de provincia, dónde está muy arraigada las costumbres machistas, en dónde la mujer tiene pocos derechos, incluso a opinar, de un padre ausente la mayoría de veces, de una madre abnegada, fiel, sumisa. Recuerdo varios llantos de mi madre al descubrir infidelidades de mi padre, yo tenía unos 11 años aproximadamente. 

Algunas ocasiones deseaba que mi madre le pagara con la misma moneda a mi padre, deseaba que mi mamá le fuera infiel a mi padre para que viera lo que se siente, pero como dicen; ten cuidado con lo que deseas porque senté puede cumplir. Hubo un tiempo en el cual mi padre se ausentaba más, trabajaba fuera y llegaba algunos fines de semana, mi madre busco un trabajo para distraerse un poco y ahí conoció a amistades con las cuales llegaban a casa y tomaban alcohol, ella hacia las convivencias en la casa porque sabía que mi padre no llegaría esa noche, iba a ver regularmente mi habitación para verificar que yo durmiera tranquilo. 

No sé en qué momento inició, solo sé que una noche la música estaba en la sala, las risas  de sus amigos no me dejaban dormír, salí a asomarme como todo niño y veo algo extraño, un señor muy cerca de mi madre, le hablaba al oído, y ella reía, de repente toca su cintura y la avaricia, baja un poco a su nalga y ella le sube la mano pero riendo, comienzo a sentir un poco de coraje, confusión, celos, me hago preguntas: 

- porque mi madre permite tal acercamiento de ese hombre?

- porque no respeta la ausencia de mi padre?

Me retiro molesto a mi cuarto, y ahí me pregunto más cosas, de repente escucho una voz que dice: 

- y si no lo haces es porque le tienes miedo al wey de tu esposo que te hace lo mismo. 

Yo me pregunto:

- a qué se refiere ese comentario? 

Cuidadosamente salgo a ver qué pasa y todo sigue igual, risas, música pero busco a  mi mamá y no está, no tengo forma de salir de mi habitación sin que se den cuenta,  o tal vez ni lo notarán de lo ebrios que están. Abro la puerta suave, me cuelo a la cocina corriendo y se da cuenta la amiga de mi madre y me dice;

- hijo! Deberías estar dormido! Le diré a tu madre que te castigue! Sentí temor, pero mi miedo me hizo pensar rápido, y le respondí:

- y usted debería estar con sus hijos doña Jaz, pero no diré nada si usted no dice nada. Ella ríe y me dice: - ok hijo, yo no te Vi y tú no me viste aquí! Quieres algo de comida para que te lleve a tu cuarto?

Le respondí: -no gracias! Solo quiero salir a ver mi pantalón de la escuela si está limpio ya, por cierto y mi mamá?

Ella responde: - salió con una amiga a la tienda por bebidas, no tarda.

Me voy al patio y la señora vuelve con sus amigos y les dice algo, yo hago que reviso mi pantalón y ellos siguen riendo y no me toman importancia. De repente veo la ventana del cuarto de mis padres, está apagado, no se porqué tuve que acercarme. Muy leve, muy poco pero escuche una especie de gemidos, los gemidos que mi madre hacia cuando estaba cogiendo con mi padre, sentí un baño de dolor, coraje, celos, calor por todo mi cuerpo, intento ver, pero no se ve casi nada por la cortina, cuando me sentía frustrado por saber que pasaba, pareciera que el destino era que viera algo, un espacio descubierto de la ventana, no se miraba todo pero ví lo suficiente, mi madre en cuatro, desnuda, su amigo desnudo detrás de ella penetrandola, mi corazón se aceleró, me hervía la sangre de coraje, y de repente, más confusión, morbo, excitación, mi pene estaba a reventar por lo que veía, yo atento mirando y de repente escucho la voz de doña Jaz: 

- Joaquíncito!! Alejate de esa ventana!! Me quedo helado de miedo y corro adentro, me voy a mi cuarto. Pasan no más de 20 minutos y entra mi madre a mi cuarto, molesta pero nerviosa, no sabía que decir y sale su primer palabra:

- viste algo? 

Yo respondo:

- ví lo suficiente. Ella pone sus ojos abiertos y me dice:

- te lo ruego hijo, no le digas nada de esto a tu padre, sabes cómo es, es capaz de matarme! Es capaz de..... La interrumpo y le digo:

- mamita, no diré nada, cálmate, tu siempre me has cuidado y visto por mi cuando mi padre siempre estuvo fuera, mereces divertirte con tus amigos un poco, sabes? Tengo mucho sueño ya y dormiré.

Ella me dice:

- júrame que no le dirás a tu padre hijo. Le respondí:

- te lo juro solo si me dejas dormir y mañana me preparas unos hot cakes en el desayuno! Ella sonrrie y me da un beso en la frente y se va. 

Yo me quedé despierto aún, algo decían pero en voz baja ella y sus amigos, ya no tuve el valor de asomarme de nuevo, y esa escena de mi madre no salía de mi mente, comencé a tocar mi pene, recordaba la escena, mi madre en cuatro siendo embestida por su amigo, me masturbe como loco y cuando eyacule sentí una gran culpa por masturbarme pensando en mi madre.



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