martes, 1 de febrero de 2022

Hijo voyeur, capitulo tres

 Después de la segunda reunión entre mi madre y su amigo Roberto, intentamos hacer nuestros días lo más normales posibles, pero notaba en mi madre que quería hablar del tema pero no sabía cómo abordar.

Una tarde salí con mi amigo G, andábamos por el centro del pueblo y Vi a mi madre comprando verdura en una tienda, de repente se acerca su amigo Roberto y noto que platican, le da una bolsa de algo y siguen platicando, yo observo con curiosidad, mi amigo G me dice:

- mira tu mamá está platicando con don Roberto, dile que la dejas platicar con ella pero que invite algo de su tienda! Jajaja.

Por cierto, hago paréntesis para mencionar que Roberto es un señor que tiene una tienda de abarrotes el en pueblo, goza de una reputación tranquila, es divorciado, se dice que su exmujer lo dejó porque le descubrió una infidelidad de la cual embarazó a una mujer. Tiene una relación con una mujer pero hasta donde se sabe no es nada formal esa relación.

Ellos se van caminando con dirección a mi casa, entonces yo me decido seguirlos,  el morbo y la curiosidad invadian mis pensamientos, mi amigo G me dice:

- no manches Quin! Porque te vas tan pronto, nos falta ver la serie que nos gusta. 

Yo le digo que me siento mal del estómago y mejor voy a mi casa, voy dando la vuelta y ellos están frente a mi casa, mi mamá le dice:

- te invitara a pasar pero los vecinos vayan a pensar mal ya que nos están viendo y aún es de día, pero gracias por ayudarme a traer mis compras.

Ya no podía parar mis emociones al ver a mi madre junto a ese hombre,e.hervis la sangre de celos pero también de excitación y morbo, me acerco a ellos y mi mamá se queda ruborizada y me dice:

- Quin, que haces aquí? Y tú amigo G? No estaban en el centro de pueblo jugando?

Yo le respondí que me sentía un poco mal y me tuve que venir a la casa, miré a don Roberto y le dije:

- señor! Buenas tardes, como está?

Roberto me responde y charlamos un poco en lo que mi madre se mete a la casa y entonces le digo:

- gusta pasar a la casa?

Roberto:

- me encantaría pero tú mamáe.dijo que vayan a pensar mal los vecinos y no quiero causar problemas Quin.

Yo le respondí:

- tal vez piensen mal si ella le dice, pero ahora lo estoy invitando yo y no creo que piensen mal de mi, pase si gusta. El me hace señas que sí y entramos a la casa, mi madre lo ve y me mira también y me dice: 

- Quin! Gracias por ser tan amable! Pero Roberto ya de iba.

Yo respondí:

- si mamá pero lo invite a pasar para que tomara un vaso de agua al menos ya que te trajo la bolsa de mandado hasta aquí.

Mi madre sonrrie y le invita un vaso de agua, entonces yo digo;

- mamá, voy a mi cuarto, dormiré un poco porque me siento con sueño.

 Mi madre inmediatamente sintió mis intenciones de dejarlos solos, no dijo nada y me fuí. Pasaron como 30 minutos y mi curiosidad estaba a todo, creí que seguirían platicando pero me daba morbo que tal vez don Roberto estuviera tocándole las piernas o algo morboso, salgo con mucho cuidado y me asomo despacio....... No lo podía creer, lo que miraba era algo que no me esperaba en lo absoluto:

Mi madre de pie frente a la pequeña barra de la cocina, con las manos en la barra deteniendo las embestidas, con su vestido levantado en la parte de atrás, detrás de ella don Roberto, con el pantalón abajo, tocando las nalgas de mi madre y metiendo su verga dentro de ella, ha veces rápido y de repente lo hacía más lento.

Mi respiración la sentí muy caliente, mi corazón latía a mil, jamás me espere una escena así, y más cuando mi madre me dijo que no lo haría más, mi pene, estaba más duro que un metal, pero lo que pasó a continuación fué algo que me dejó perplejo:

Mi madre levanta la mirada y entre sus jadeos mira hacia donde estoy escondido, en una esquina de la pared, ella sabía que en cualquier momento yo estaría mirando, se encuentran nuestras miradas, aún no oscurecia y se podía ver todo a la perfección, me mira y me sonrrie, para más el culo y gime más. Yo no puedo creerlo, estoy a reventar de excitación, me bajo el pantalón muy despacio y comienzo a masturbarme, me verga tenía mucho flujo ya, me masturbo lento porque estoy tan excitado que si lo hago rápido, me vengo casi al instante, ella mira como me estoy masturbando y siento un poco de miedo, pero ella mira como me masturbo y se muerde los labios y para aún más el culo y se abre las nalgas, don Roberto le excita mucho y le dice:

- Mary, estás bien caliente, como nunca! Siento que hierves! Que rico!! Y comienza a jadear, sonidos como de un animal, aghhhhhhjjjjj, y embiste más fuerte a mi mamá, le mete su verga hasta el fondo y ahí la detiene hasta vaciar su semen dentro de ella. 

Roberto se sube rápido el pantalón y mi mamá se sube el calzón y se baja el vestido, yo me quito de ahí y me voy a. Mi recamara, ésta vez no me vine, pero siento una excitación a mil. Más que a mil.

Roberto de retira de la casa y mi mamá acomoda algunas cosas, yo estoy súper nervioso, pasan unos 20 minutos y mi mamá entra a mi recamara. 

Nos miramos y me dice:

- te gustó lo que viste?




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